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Justo

¿Qué es la justicia ?  -Madre, ¿dónde está papá? -Se ha ido de vacaciones hijo, ¿no te he dicho ya? -Han de ser unas vacaciones increíbles. Dos años... ¿Por qué yo no tengo vacaciones de ese tipo? -Porque debes estudiar, hijo. -Bueno, ¿al menos le puedo escribir cartas? Lo extraño mucho. -Claro, todas las que quieras, me aseguraré de enviárselas. ¿La justicia son las cartas sin leer que yacen sobre la mesa del estudio? Querido papá:  Espero que vuelvas pronto a casa. Te extraño mucho. Quiero mostrarte el hormiguero nuevo que hice. Es enorme.  Querido papá:  Madre llora mucho. También te extraña. A veces no parece ella misma, encerrada en su habitación. No me deja salir a jugar con mis amigos. Ojalá estuvieras aquí. Tu sí me dejarías.  Querido papi: El próximo sábado participaré en un concurso de natación. Madre por fin ha comenzado a salir un poco más de su habitación. Creo que verme tan motivado la ha animado. Espero que puedas ...

El Hada de los Dientes

Una espina clavada en el hombro de esa pobre madre trabajadora. ¿Cómo podrá alimentar a sus hijos si la espina se les entierra cada vez que intentan acercarse? El dolor de su corazón es tal que de su pecho salen pequeños pétalos carmesí cada vez que llora, y una herida se abre ahí en su seno como si un ojo se abriera para ver el mundo con una pupila sombría y llena de crueldad. Sólo palomas muertas pueden salir de su boca, sóo búhos encadenados hacen volar su mente. Gatos negros son sus pies, gatos negros cosidos con venas y engrapados con dientes a sus gelatinosas rodillas.  La mujer salta hacia la nada, se lanza desde la silla, y la soga en su cuello se hace cada vez más delgada entre los supurosos brotes de su piel que parecen envolverla como si de los pliegues de una manta se tratasen. Mas la soga se rompe, no sostiene el pesado riñón de la mujer, que está lleno de antiguas muelas que ha devorado, encontrándolas debajo de las almohadas de aquellos niños ilusos que la llama...

La huella

El cielo gritaba sobre nuestras cabezas, furioso, como si quisiera destrozarnos y devorarnos con todo su poder. Aullaba y lamía nuestras paredes el viento, intentando hacer causa común con las alturas, mientras el mar rugía casi bajo nuestros pies, destruyendo roca a roca el risco para intentar arrastrarnos a sus oscuras profundidades. La campana en la torre sobre nuestras cabezas no paraba de repicar, una y otra vez, como si anunciara el advenimiento de Satanás. Miré preocupado al profesor. Él pobre hombre estaba pálido como un muerto, sus ojos marcados por las ojeras estaban enrojecidos y temblaban tras sus anteojos. Una barba de varios días intentaba disimular unas mejillas hundidas. Se veía terriblemente mal, acabado, como un hombre que ha perdido el alma. Sus ojos vacíos recorrían la habitación de un lado a otro, sin saber bien que hacer, como un animal desorientado y asustado buscando una salida. La puerta, sí, la puerta estaba abierta. Sus ojos iban hacia ella constantemente....

"Tumba de la Esperanza" - Soneto

Si en la negra noche cubrirme quiero,  ser manto negro, luna de silencio, y a estrellas como espejismos desprecio  mas en el fondo ceguedad anhelo.  Negras luces, falso se ve el destello; pero si rompen mi mirada rancia de helada tundra y gélida fragancia,  más pronto que tarde destruiré el velo. Más mucho pesa la roca, oscura, sobre mi tumba reposa radiante; golpeo, rasgo la piedra con rabia, nadie contesta y rompe en claustrofobia grito de un alma hambrienta y aberrante, encontrar mi Luna, fría hermosura.

El Derecho a Amar

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Hablemos sobre homofobia. Un tema difícil, cruel, y bastante espinoso. Pero espero que esto sirva para crear consciencia a algunas personas, y para apoyar a otras. Primero, una pregunta para los lectores homófobos: ¿entienden el alcance de sus actos en la psique de una persona? Por ejemplo, veamos lo que le sucede a éste chico: ¿Por qué no tengo derecho a amar?  Él se preguntaba.  ¿Vale la pena amar a alguien que evidentemente me va a odiar? ¿Por qué? ¿por qué he sufrido la maldición de ser quien soy? Me odio, debo odiarme, porque al no tener derecho a amar, no tengo derecho a ser, por lo que lo correcto en realidad, es que no exista.  Debo desaparecer, así ya no dolerá más, no tendré que aguantar más a la gente, ni el odio de mis padres, ni las críticas de mis "amigos. Mejor saltar, mejor saltar, quizá, haya algo mejor al otro lado. O quizá... Mi existencia es tan abominable que sólo me espera sufrimiento. La conclusión del chico:  DEBO MORI...

Selene Terribilis - SONETO

Aquella noche había una luna terrible,  triste esfera de sangre, queda mirada mortal. Gran espina y rosa ausente, ¡oh herida fatal! al corazón pequeño, profundidad legible. Muerte en el cielo, luna negra, y no hay estrellas para alumbrar al perdido, dando vueltas, ciego, destruye el valle de espinas en su fiel apego: ve la luna, y llora, y las lágrimas destellan. Un grave error del sangriento verdugo espinoso; no dejarme vivir más que para pronto partir a la azarosa oscuridad sintiendo esperanza; la cual está predestinada, triste bonanza. ¡Soy una sombra marchita, de podredumbre esbozo! Luna terrible, mis ojos en ti deben morir.

El despertar de Clara.

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Clara despertó. De nuevo, estaba sola. La cama era muy fría, así que se levantó, vistiéndose con lentitud. Pensando, recordando aquellos viejos tiempos en los que no había estado sola. De pronto, se dio cuenta de algo muy extraño. El cuarto era extraño, no era su habitación. Paredes vacías, y blancas. Una cama blanca, y fría. Aquel sitio no se parecía en nada al lugar en el que estaba acostumbrada a despertar. - ¿Por qué? Clara se dio la vuelta. Detrás  de ella, sentada junto a una puerta blanca en la pared, estaba una niña  rubia pequeña vestida con un vestido color azul pálido que se le hacía muy conocida. Parecía asustada. Se notaba que hacía poco había llorado. La niña repitió las palabras, y salió corriendo por la puerta. La chica se levantó. Notó que estaba vestida con un largo camisón blanco. Su cabellera castaña le cayó a la espalda en suaves rizos, y comenzó a agitarse mientras corría hacia la puerta. Del otro lado, había una habitación circular violeta llena...